<

El Día Nacional del Café, ¿cómo encuentra a la industria en RD?

El próximo domingo 11 de abril celebramos el Día Nacional del Café.

Para nosotros los coffeelovers un día no ha iniciado hasta que nos tomamos una taza de café. Primero café, luego existo, decimos.

Y es que, sin duda alguna, el café nos da energía, felicidad y nos acerca a nuestros seres amados, pues no hay un compartir sin una buena taza.

Y una bebida como el café, la segunda más tomada en el mundo después del agua, no puede pasar desapercibida.

Claro que no, mis queridos coffeelovers, por eso el café tiene sus días reservados. Internacionalmente, se celebra el 1 de octubre de cada año.

Y aquí, en República Dominicana, el Día Nacional del Café lo celebramos de manera oficial el próximo domingo 11 de abril, haciendo honor a uno de los productos agrícolas más importante del país.

Tan significativo que, según el estudio “Mercado Interno del Café en República Dominicana”, realizado por el Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (Idiaf), el 78% de los hogares dominicanos cuela café todos los días.

Muy nice, ¿verdad? Pero… a nosotros que nos gusta tanto disfrutar de esa tacita o ‘jarra’ diaria, nos hemos preguntado ¿cómo encuentra esta celebración a la industria del café dominicano?

Situación industria cafetera dominicana

Bueno, les cuento que el panorama es poco alentador.

Según los datos que nos proporciona el Instituto Dominicano del Café (Indocafe), el área en producción en comparación con la cosecha 2019-2020 se redujo en un 21.15 %.

La entidad señala como razón principal que hay más de doscientas mil tareas renovadas que no están en producción y las plantaciones viejas se han ido eliminando para que la siembra nueva se desarrolle mejor.

La institución, encargada de desarrollar e impulsar políticas para regular la actividad del sector cafetero, en su pronóstico para la cosecha 2020/2021, espera una producción de 349,195.39 quintales.

El enemigo público

El momento más difícil que atravesó la capacidad de producción del café dominicano ocurrió en el 2010, cuando las autoridades identificaron el primer brote de roya, principal enfermedad que afecta el cultivo cafetero.

En un corto tiempo, la enfermedad se propagó en el 75% de las fincas de todo el país, afectando a 14 mil empleos directos, y provocando que las exportaciones cayeran en alrededor de US$74 millones.

Según datos del Indocafé, las exportaciones del grano dominicano disminuyeron de 160,230 quintales en el período 2005 y 2006 a 25,280 en el período 2014 y 2015, es decir, un 84,22 %.

Ante esta problemática, y con el propósito de reactivar la caficultura, el Indocafé puso en ejecución un programa de renovación de cafetales con plantas tolerantes a la roya en todo el territorio nacional.

Gracias a la iniciativa, desde ese momento, la producción ascendió a un total de 339,088 quintales cosechados en el periodo 2019/2020, de acuerdo con los datos del Indocafé.

Desafíos para el Gobierno

Pero, con respecto a la producción de café, todavía falta mucho por hacer…

Como nos explica el fundador de la Escuela de Café de República Dominicana, Jairon Francisco, el Gobierno tiene grandes desafíos que enfrentar, siendo uno de ellos el tema de la importación.

De acuerdo con Francisco, en el país se necesita regular los precios y capacitar a los pequeños agricultores para que puedan hacer análisis de rentabilidad.

Además, del diseño de un plan para recuperar la producción del café.

En tal sentido, añade que se debe empezar por un censo que determine cuantos productores quedan, qué tipo de plantas tienen sembradas y tamaños de sus fincas.

Recomendaciones 

Luego que se tenga esta información, indica el experto, las autoridades deben realizar un plan estratégico en conjunto para combatir la enfermedad de la roya.

Jairon Francisco

Recomienda copiar sistemas que han funcionado en otros países. Así como el impulso económico para infraestructura, apoyo a las cooperativas y el otorgamiento de financiamientos libres de riesgos.

Igualmente, garantizarle a los caficultores sistemas de protección contra eventos atmosféricos o  riesgos naturales, que no existen en las fincas.

Y el establecimiento de algún tipo de programa social para el empuje del productor.

“Pues de nada vale que produzcan buen café y que lo vendan a precios razonables, cuando viven en comunidades donde no tienen agua, ni energía eléctrica”, sostiene el experto.

Rentabilidad del café

Semejantes planteamiento se destacan en la investigación titulada: “Fortalecimiento de la cadena de valor de café en la República Dominicana: en respuesta al cambio climático”, realizada en conjunto por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Indocafé y el Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL) de la República Dominicana.

El estudio establece que, la baja rentabilidad en la producción de café en el país en las últimas décadas provocó una significativa disminución de los ingresos en las zonas productoras.

Además, señala que se desincentivó la inversión en este cultivo, generó cambios en el uso de suelo y propició el abandono de esta actividad por parte de algunos productores.

Al respecto, Jairon, quién es también el CEO de Café Maguana, nos explica que como no existe desarrollo social en las comunidades donde viven estas personas (los productores), el joven ha empezado a emigrar y el campesino se ha quedado solo, teniendo actualmente como única ayuda la mano de obra haitiana.

Por pasión 

Sumado a esto, la baja rentabilidad es también “debido al poco impulso en el sector, la mayoría de los productores no saben si sus fincas son rentables. O sea, que es un cultivo que hacen por pasión”, reflexiona.

De igual manera, le atribuye la baja rentabilidad a la centralización del mercado, el cual, asegura, se ha minado de café importado, el que es producido más barato por países que tienen mejores sistemas de producción que República Dominicana.

No obstante, es importante destacar que, según indican los datos del estudio referencia de Cepal, desde 2016 la producción de café inició una lenta recuperación después de un largo retroceso y estancamiento.

Cambio climático

Asimismo, otra de la razón por la que el café dominicano ha tenido baja rentabilidad es debido al cambio climático.

Con relación al tema, Jairon nos cuenta que la variación de las temperaturas ha afectado mucho a los cultivos, que no han estado suficientemente preparados para los embates de las plagas que surgen, precisamente, por el cambio de las condiciones climáticas.

Y esta situación está lejos de solucionarse. De acuerdo con las estimaciones del impacto del cambio climático sobre los rendimientos del café en la República Dominicana presentadas por Cepal, sugieren que diversos elementos del clima se agravarán en el futuro.

Indica que, la disminución de los rendimientos sería alrededor del 18% a nivel nacional al corte de 2050.

Los mayores decrementos serían los de las provincias Sánchez Ramírez, Samaná, María Trinidad Sánchez, Monte Cristi e Independencia.

No obstante, Santiago, Peravia, San Cristóbal, Santiago Rodríguez y Pedernales podrían mantener sus rendimientos o hasta tener incrementos marginales.

Hacia 2070, todas las provincias podrían sufrir decrementos en los rendimientos y el rendimiento promedio nacional bajaría un 36%, con variaciones del 2% en Santiago y hasta el 90% en Samaná.

Plan de recuperación

El presidente Luis Abinader ha asegurado que recuperar el sector cafetalero es prioridad para el Gobierno, por lo cual, a través del Banco Agrícola (Bagrícola), gestionará RD$1,000 millones a tasa cero para dar apoyo financiero a los productores.

Según Abinader, el país ha pasado por la peor etapa en la producción de café y no solo por la roya, sino también por la falta de recursos.

“Pero en este Gobierno vamos a volver a hacer del sector cafetalero uno de los pilares de la economía dominicana, brindando apoyo a los productores e incrementando la siembra de variedades que sean resistente a la roya”, dijo.

Sostuvo que impulsarán la recuperación del sector a través de alianzas público-privadas, ya que ninguna sociedad se puede desarrollar sin un trabajo en conjunto de ambos sectores.

Impulso de producción 

Adelantó que en los próximos tres meses trabajarán en un plan para hacer posible restablecer la producción e incrementar el cultivo y las exportaciones.

“El plan tendrá una ruta crítica de acción que nos permita volver a tener una producción fuerte y con los más altos estándares de calidad, para posicionarlo nuevamente en el mercado internacional”, resaltó el presidente.

Dijo que la producción nacional de café en las décadas de los 60 y los 70 llegó a exportar hasta un millón de quintales, en la actualidad ha sufrido una caída por causas externas e internas.

Lo que nos queda a todos los amantes de la “bebida de los dioses” es confiar en que el Gobierno actual ejecute el anunciado plan y que la producción de café dominicano tenga una sustancial mejoría.

¡Hasta la próxima colada!