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Características del café en taza: ¿a qué se refiere?

Invitamos a la barista Susan Hiciano para que nos explique a qué nos referimos cuando hablamos de estas características, cuáles son y cómo se obtienen.

Cuando me introduje en este fascinante mundo cafetero, siempre escuchaba a algunos expertos hablar acerca de las características del café en taza, términos que, les confieso, no lograba entender claramente.

En mi afán por aprender más sobre el tema, acudí a distintas fuentes, incluyendo a nuestro amigo fiel Google, pero, al final, siempre quedaba en “limbolandia”, pues no lograba conseguir una explicación sencilla.

Y como me imagino, mis queridos coffee lovers, que algunos de ustedes les habrá o les está pasando similar, nosotros, como siempre, asumimos el reto de  buscar a los mejores para que nos guíen hacia la luz al final del túnel.

Hoy en lamejorhora.com invitamos a la barista profesional Susan Hiciano para que nos explique, de manera sencilla, a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de las características del café en taza y cuáles son.

Características de café en taza

Comencemos por explicar cuáles son las principales características de un café en taza.

Nuestra experta invitada nos explica que el café ya en la taza tiene distintas características que deben ser agradables al paladar, para que podamos disfrutar nuestra bebida. 

Barista Susan Hiciano

Entre las principales características que nos describe Susan tenemos:

  • Acidez                   Suavidad       
  • Dulzura                 Frescura
  • Cuerpo                  Aroma
  • Balance                 Fragancia
  • Amargor               Sabor
  • Complejidad        Regusto
  • Limpieza

Según nos explica la barista, para que las características agradables en una taza de café se desarrollen, es necesario tener un café de calidad, sin defectos, es decir, sin granos verdes, inmaduros o rotos, entre otros.

Además, manifiesta Susan, es necesario un buen tueste que resalte esas cualidades sabrosas de ese café. 

Factores que influyen 

Y es que para desarrollar esas características en taza, es necesario un largo proceso que inicia en el cultivo del grano de café. 

Ahí entran diferentes factores como la especies y variedades de café, la altitud, el clima, los métodos de cultivo y procesamiento, la calidad del suelo, condiciones de almacenamiento, el tueste, como menciona Susan, la preparación, entre otros. 

De hecho, la altura del cultivo del café es determinante para desarrollar sabores y aromas característicos, puntualiza la experta. 

El grano que crece a una gran altitud y es bien cuidado, producirá una taza con mayor acidez, más aromática y gustosa.

¿Pero no sé qué significan esas características, Susan? 

No te preocupes, no nos hemos olvidado de explicarte qué significa cada una de las características que nos menciona Susan, las cuales ella nos describe a continuación: 

Acidez: Este es un término que siempre está sometido a debates y que suele confundir mucho en el mundo cafetero… 

Y es que la acidez del café no se refiere a la que sentimos en el estómago cuando algo nos cae mal. De hecho, la acidez es una de las características más importantes en el café.  

La acidez se refiere a los matices del café que le regalan a la taza un carácter de fruta fresca. La acidez de un café puede ser brillante, intensa, fuerte o afrutada.

Dulzura: Se refiere a la cualidad natural del café de ser agradable al paladar contrarrestando el amargor que pueda haber. Generalmente, cuando el café es de calidad y tiene un buen nivel de tueste suele tener una buena dulzura. 

Cuerpo: Esta característica se percibe entre la lengua y el cielo de la boca y es la sensación de peso de la bebida en la boca. Puede ser más pesado o más ligero, destaca la experta. 

Balance: Nos referimos a la forma en que los sabores del café no se afectan uno con relación al otro negativamente.

Amargor: Esta es una de las características que nos queda más clara, pues es la amargura del café. 

Susan señala que no se considera una cualidad indeseable, porque el café es naturalmente amargo, pero cuando no está balanceado provoca una sensación astringente (no se pueden identificar las notas en ese café, y eso trae consigo ese sabor salado y sensación de sequedad intensa en la boca).

Complejidad: Es la forma en que cambian los sabores y aromas percibidos durante la degustación.

Limpieza: Es la capacidad de reconocer sabores agradables sin que los opaquen sabores inusuales.

Regusto: El sabor que queda por varios minutos después de haber ingerido el café. 

Suavidad: Hiciano nos explica que esta característica ocurre cuando los sabores agradables en el café, tal como su dulzor, predominan sobre los no tan agradables como el amargor.

Frescura: Para la barista Susan, este es uno de los aspectos más importantes para trabajar con un café, porque influye directamente en la estabilidad de la extracción. La frescura del café depende mucho de la fecha de tueste del mismo. 

Uno de los arte latte de Susan

Aroma: Son los olores que desprende el café luego de entrar en contacto con el agua.

Fragancia: Es el olor que desprende el café aún seco.

Sabor: La barista resalta que el sabor del café dependerá de todas las características antes mencionadas. Básicamente, la suma de todas esas características juntas son las que determinan si el sabor es agradable o no al paladar, afirma Susan.

Además, debemos de tomar en cuenta que todas esas sensaciones que sentimos en la boca influyen en la identificación de las notas del café, resaltando los aromas y sabores de ese café que tomamos. 

Características que no pueden faltar

Disfrutar de una buena taza de café siempre será el objetivo de un buen coffee lover. 

Por eso, nuestra barista invitada considera que, aunque para que una taza de café sea agradable al paladar debe tener las características ya mencionadas, el balance, el dulzor, limpieza y un regusto agradable son primordiales para salir airosos con nuestro objetivo. 

Espero, mis coffee lovers, que cuando escuchemos por ahí a un experto hablar sobre las características del café, ya sepamos a qué se refiere, si eso sucede, ya hemos cumplido con nuestro objetivo del día.

¡Hasta la próxima colada!