<

Café torrefacto: ¿podría ser perjudicial para la salud?

Aunque, ningunos de los estudios son concluyentes, se le ha atribuido propiedades cancerígenas.

¿Alguna vez has escuchado hablar sobre el café torrefacto? Pues déjame decirte que, si tu respuesta es negativa, y eres de esas personas que compras café en el supermercado, este artículo es para ti…

Lograr una buena taza siempre ha sido el objetivo principal de los amantes del café. Pero, por lo general, el consumidor medio se enfrenta con la disyuntiva de tener que elegir entre tres tipos de procesos en el tueste: natural, torrefacto y mezcla.

Es por esto que, antes de escoger un café, debemos tener bien claro algunos conceptos básicos, los cuales nos ayudarán a distinguir cuál es el mejor para nosotros.

En lamejorhora.com nos encargaremos de orientarte sobre lo que debes de saber sobre cada uno de estos procesos.

¿Qué es un café torrefacto?

Este proceso consiste en tostar los granos de café natural con azúcar. Sí, así como lo estás leyendo.

El azúcar se carameliza hasta quemarse, envolviendo al café y dando como resultado “una capa pegajosa y brillante que cubre por completo el grano”.

Esta capa azucarada se convierte en una protección que retrasa  el proceso de descomposición del grano.

Quienes utilizan este tipo de proceso en el tueste apuestan a la reducción del costo, ya que un 15% es azúcar. Además, esta técnica se utiliza también para enmascarar la baja calidad de los granos de café, cubriendo su defecto con el azúcar.

Este proceso da como resultado un café con sabor a quemado, muy oscuro, bastante amargo y fuerte. De hecho, ese sabor podría obligarte a tener que colocar más azúcar de lo normal cuando preparas la bebida.

Así lo confirma  en una entrevista la doctora en Nutrición, Elena Aguilar, cuando detalla que, “como consecuencia de la caramelización de los azúcares, el sabor es más intenso y amargo que el tostado, pierde algo de aroma y la tonalidad es más oscura”.

La también tecnóloga de alimentos y vocal del Colegio Profesional de Dietistas Nutricionistas de Madrid (Codinma), añade que la cafeína en el producto final  del torrefacto será de un mínimo del 0,6% (materia seca). Mientras que el contenido de cafeína cuando el tueste es natural es de al menos 0,7% (materia seca).

La salud

Algo que debemos tener bien pendiente es la advertencia de muchos expertos, los cuales indican que el problema del café torrefacto está en que contiene hasta un 15 % de azúcar, cuyo exceso está desaconsejado por los especialistas en salud.

Por ende,  algunos indican que el uso  de este café es perjudicial para las personas diabéticas, y aunque ningunos de los estudios son concluyentes, se le ha atribuido, incluso, propiedades cancerígenas.

Algunos expertos señalan que el café torrefacto es nocivo para la salud, porque la azúcar está muy quemada por el exceso de tueste.

Ahora bien, mis coffee lovers, para poder ser más conscientes a la hora de comprar en un supermercado nuestro paquete de café, debemos establecer las diferencias de los restantes tipos de procesos en el tueste.

Café natural

A diferencia del café torrefacto, durante el proceso del tueste del café natural no se le añade ni azúcar ni aromas. O sea, no lleva más ingredientes que los granos del café recolectados.

Asimismo, otra diferencia es que con el  tueste natural los sabores y matices  del grano de café son más fáciles de apreciar, y por ende, el café se disfruta muchisímo mejor.

Por ser mucho más suave, menos amargo y natural, de las tres es la opción más recomendada por muchos expertos a la hora de comprar un café en el supermercado.

Café mezcla

El café mezcla es el resultado de la combinación del café de tueste natural con el torrefacto, en proporciones y porcentajes variables.

Para finalizar, mis coffee lovers, lo primero que debemos  establecer es que el  café torrefacto y el natural salen del mismo lugar: del grano verde del café, lo que cambia es el proceso cuando se van a tostar.

Pero lo cierto es que la tecnología se ha desarrollado tanto en esta época, que la práctica  de colocar azúcar a los granos de café, «para su conservación», ya no es necesaria.

Dejando esto claro, si me preguntan a mí  ¿cuáles  de todos estos café  escogería?, definitivamente, yo me inclinaría totalmente por el café natural.

Pues, según lo que hemos aprendido hoy, es el más saludable por no tener azúcar añadida en su tueste.

¡Ah!, y,  para que garanticemos la conservación de nuestro café por más tiempo,  como recomendación final, no olviden fijarse que la bolsa indique una fecha de tueste reciente.

¡Hasta la próxima colada!